sábado, 16 de julio de 2011

A Nugalla.

Un remanso de paz.




Un hórreo.


A Nugalla.




Siempre quise morir en A Nugalla,
envuelto en la armonía del paisaje,
recreando su paz  y rendir  viaje
cuando cantan sus grillos  y ella calla.

Verdinegro herbazal, una rocalla
recibe en un regato el oleaje
de la luz de la luna  y su mensaje
remansa la quietud que en ella se halla.

A Nugalla, tus sendas  son de piedra,
vastos tus campos, ágiles tus ríos,
verdosos tus arbustos y  praderas,

tus casas duermen en  la eterna  hiedra,
herencia de los grandes señoríos,
y sueñan sus historias verdaderas.


viernes, 15 de julio de 2011

Poemas de Fernando Varela.


A Nugalla. Pontevedra. Casa de Fernando Varela.




Mi admirado poeta gallego Fernando Varela me ha enviado estos dos bellos poemas.Me parecen un gran creación poética y me he permitido hacerlos entrar en mi blog personal.


Había una luna.


había una luna
breve
como delgado amanecer
como pozo infinito
en un lugar sin tiempo
sobre la hondonada gris y la ciudad de plata
destello de guadaña
vibrando en el aire
(también tú lo sabes)
cantando la canción inmóvil
vuelve
vuelve
y el cielo es denso
y solo respira
vértigo y distancia
como pétalo marchito
de una flor perdida
como cereza muerta
sobre el mármol
blanco.




Madrid.


palpitar de pasos y
avenidas,
velo que cae
desde lo oculto de tus venas
anómalo placer como la cuerda de un suicida
o su pobre compañía
madrid o la noche
rostro sobre un filo ardiente
campo yermo donde el crepúsculo o la nieve
precipita un llanto lento o una
fatiga breve
naufragio desandado
recomenzar incierto
sin mar ni vuelo de palomas
es tu camino solo
tu marca o tu destino
sin origen ni descanso
trenes en desahogo sobre un límite perverso
que no llega ni desmiente
mirada incompleta
aliento definitivo que por serlo no termina
sino empieza
madrid
dos sílabas no altas no clavadas
en un llano inerte
como la sombra sola o
una verdad que no se dice.



jueves, 14 de julio de 2011

La luz de tu mirada.





La luz de tu mirada.




Deslumbra la mirada soñadora
de tus ojos abiertos a la vida,
es verde su color y es bienvenida
su clara lucidez abrasadora,

tu corazón es justamente ahora
una llama de amor estremecida,
esa fuerza vital de bienvenida
que abre mi alma con luz demoledora.

No dejes de mirarme, vida mía,
necesito sentir que me acaricias
y aclaras la penumbra  de mi tarde,

no dejes que se pierda mi poesía
en soledades raras o ficticias
mientras mi amor por ti se enciende y arde. 


miércoles, 13 de julio de 2011

Pánico al pensamiento mediocre.



Pánico al  pensamiento mediocre.


No sé por qué pero le tengo miedo,
esté lejos o cerca, me amedrento,
no soy capaz de verle y le presiento
tan inmediato en mí que ya no puedo

decidir si me voy o si me quedo,
si permanezco aquí o si me ausento,
porque se trata de ese pensamiento
que desarticular persigue con denuedo

las débiles ideas de mi mente,
sin poder defenderme de su fuerza
ni poder aumentar mi resistencia.

Pánico me da su impulso permanente,
que su mediocridad en mí se ejerza
y reafirmarse pueda en mi conciencia.


viernes, 8 de julio de 2011

Vida nueva.





Vida nueva.




Toda mi mente, fértil y sembrada,
extraídos los cantos y las piedras,
está esperando ya la nueva vida,
mensajera de las nuevas ideas,
para aliviar la sequedad habida
en sus viejas raíces, instaladas
casi como una permanente y dura
herencia de los años de sequía.
Romper la densidad establecida
es ahora un desafío nuevo,
un torrente de conceptos actuales,
una aventura tan exuberante
que merece la pena ser vivida
iterando lo antiguo y lo moderno
a los ya conformados elementos
que fueron en mi pasada existencia
meros factores de supervivencia.
¿Será verdad que soy un hombre antiguo,
que estoy al margen de la novedad,
que va a costarme un despiadado esfuerzo
aceptar estas tendencias que vienen
como un soplo de aire fresco y limpio
para renovar mi antigua estructura
sin dañar mi capacidad creadora?
Sigo pensando que el hombre trabaja
para alcanzar la perfección humana
y todo lo que nos lleve a ese fin
es correcto y bueno si es ejecutado
de acuerdo con las normas del amor,
de ese amor superior que nos impele
a luchar por cumplir el objetivo
de la humanización total soñada.
Los ángeles nos observan, a veces
quieren compartir nuestro compromiso,
y se acercan con el fin de ayudarnos
con el soplo angelical de la fe.
Trabajar por la perfección del mundo,
pensar que es verosímil o probable,
estar cerca del concepto divino
creyendo en el destino de los hombres,
tratar de unificar el universo
juntos con el supremamente uno,
será un trabajo conjunto y recíproco.
¿Y los dioses, conocen nuestra esencia,
han formado parte de nuestra vida,
o son cínicamente observadores,
de nuestra eterna lucha sin cuartel?
La vida es bella y comprometedora
si tenemos en cuenta la verdad,
y ese es el camino de la victoria
en una batalla densa y antigua
inserta en la neblina de los tiempos.
¿Pero cómo soy yo, soy un conjunto
de rosas y espinas o sólo brotes
de pétalos que serán olorosos
con el sol y la lluvia de mis versos?
La belleza de la muerte, su imagen
serena y acogedora, influye
en el olvido de mis sentimientos
amorosos y tiernos, y resuelve,
a favor y en contra, dependiendo
de ese carisma, que a veces desciende,
la realidad de nuestro compromiso.
¿Es tu luz mi luz, es mi amor tu amor,
podemos terminar nuestro proyecto,
juntos, bajo el amparo de los dioses,
o nada existe y es todo ficticio?
El vago enjambre de vanos fantasmas,
como dijo Espronceda, ¿tanto puede
desconcertar el alma del poeta,
que ya no sea capaz de entenderte,
y reflejar verso a verso tu cara,
tus manos, tu sonrisa, tu figura,
e integrarnos los dos en un poema
que el tiempo nunca pueda destruir?
El tiempo es eterno cuando te miro,
e intento profundizar en tu mente
mirando fijamente tus pupilas,
tratando de leer tus pensamientos,
para saber si tu amor se refugia
por conservar su prístina pureza.
Mirar tus ojos, sentir tu mirada,
oír tu voz, son mágicos momentos
a los que debo mi felicidad
y en ellos recupero mi descanso.
Yo creo en la esperanza, mas tengo dudas,
irrazonables quizás, pero sólidas,
y ella es la única que me sostiene,
densamente, como una salvadora
barca en esta tormenta perfecta,
equilibrando atajos y distancias.
La razón elabora las borrascas,
hincha las velas de la incertidumbre,
y no resuelve lo desconocido,
la esperanza será por el contrario
el faro esplendoroso y refulgente
que nos puede llevar a tierra firme.
Una vez establecida la calma
ligada la razón a la esperanza,
mi luz será tu luz, tu amor el mío.
La luna va trepando en la montaña
para alcanzar la cima deseada,
supera las barrancas e ilumina
los espacios oscuros del abismo;
si la claridad llega a lo profundo,
se esclarecerán sombras y misterios
prevalecerá la verdad oculta
y los dos volveremos a ser luz.