miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cuando pienso que existes.



Cuando pienso que existes y estás a mi lado,
sólo el permanecer importa,
estar en silencio, pensarte en silencio,
adivinar tu mirada, delinear tus márgenes,
abrazar tus pensamientos,
saber que vives conmigo y en mi.

No existe ya el tiempo de la incertidumbre,
sólo de la verdad y el asombro.

Cuando me miras y sonríes,
en tus manos recibes mi alma,
fascinada por esta permanencia,
y se vuelven tan cercanas tus cosas,
se condensan tanto mis sueños,
que las lágrimas tienden a evadirse de mis ojos.

No tengo valor para dejar de mirarte,
te necesito tanto, me desconciertas tanto,
que yo tampoco de ti podría evadirme,
porque tus ojos son mis ojos,
y tu encanto mi encanto.

Si te hablo de amor es de mi entrega,
de mi permanencia en ti,
y es en tu esencia donde quiero encontrarme
unido con un vínculo eterno, inalterable,
a la suavidad de tus manos
y a la ternura de tu mirada.