martes, 1 de septiembre de 2009

Un sonido especial.



















Un sonido especial.

Un sonido especial, acompasado,
repetición precisa y consistente,
una emoción auténtica y latente
en la digitación del encordado,

un inicial momento adolescente
del músico estudiante enamorado,
un sentirse a los cielos transportado
por una pulsación arborescente.

¿Podré medir el tiempo de mi vida
con esta precisión de ti aprendida
sin oírte otra vez y regresarme?

Vivir de nuevo quiero tu armonía,
y en tu pulso vital abandonarme,
porque si no pudiera moriría.


A un estudio en sí menor de Fernando Sor

________________________________

Dibujo del pintor Francisco Cortijo,
de mi colección privada.

________________________________

5 comentarios:

Víctor dijo...

Tu colección privada, Fernando, me tiene cautivado.

Saludos lelos!!!

Terly dijo...

Un soneto descriptivo y delator de tu amor por la música.
Un abrazo.

Andrés Glez. Déniz dijo...

Otra muestra más de tu maestría técnica.

medianoche dijo...

Me eh quedado prendada de tus letras tan llenas de tu sentir, tan deseosas de acompañar la vida, un placer encontrarte y poder seguir leyéndote, todo lo que leí es excelente.
Una humilde escribiente que quiere ser poeta.

Besos

Poesía Difusa dijo...

Divino... Me encanta la forma tan bella de armar sus sonetos.

Es usted un Maestro. Dejo mi admiración y respeto.