domingo, 29 de marzo de 2015













La belleza y la verdad en mi vida.


La belleza y la verdad, en mi vida,
son las raíces de mi pensamiento,
la savia es mi poesía, no el talento,
mi palabra, la gracia concebida.

Respetando la fuente recibida,
siempre poetizo aquello que yo siento,
si no gusta mi verso, lo lamento,
no esconderé la idea percibida.

Porque no sólo la palabra manda,
lo importante es el fondo del poema,
que fija el rumbo y establece calma.

Allí es donde mi hechizo se desmanda,
no hay lugar a cualquier estratagema,
obvio la imagen y desnudo el alma.


3 comentarios:

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Así es, Fernando, la verdadera poesía sale del alma... lo demás es estratagema.

Un abrazo.

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Apreciado Fernando:

Reapareces con un soneto que marca claramente, ya desde el primer cuarteto, tu posición sobre lo que debe ser la poesía y concuerdo contigo plenamente en que la poesía debe tener contenido, decir algo y bien dicho. Hay mucha "poesía" por ahí cargada de un montón de palabras pero que no dicen nada. En un poema que he publicado en mi blog el recientemente fallecido Poeta sueco, Tomas Tranströmer, pareciera decir algo que lo tomo como apropiado para lo que aquí estoy refiriendo en relación a esa "poesía" que pulula por internet: "Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje..."
Fernando, una vez más, muestras tu dominio en el arte de la poesía y en especial en el uso de la métrica.
Te dejo un abrazo y mis mejores recuerdos.

Silvia Meishi dijo...

La inspiración es nuestro sello, no importa de dónde venga o si gusta más o menos. Las palabras nos brotan y nos hace ser libres.
Bello poema, amigo, y gran verdad aquella que nos transmites.

Un abrazo