lunes, 10 de enero de 2011

Sabor a miel.








Sabor a miel.


Recipientes de cristal,

un vidrio limpio sin rótulos,


una dulzura especial,


ánforas,


miel de romero, miel pura,


azúcar elaborada de nectarios


y un aroma antiguo


y amado.


40 comentarios:

Mercedes Pinto dijo...

Un post muy dulce, no sabes las ganas que me han entrado de comerme un poquito de queso fresco con miel de flores.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Mercedes, amiga, he pretendido decir en dos palabras lo que me gusta la miel. Por supuesto, se podría hablar muchísimo más de ese producto tan maravilloso que nos regalan las abejas y las flores. Un fuerte abrazo.

Isolda dijo...

Creo que finalmente he llegado a tu verdadera casa. El recibimiento con esa canción de Mompou, no puede ser mejor. La lectura, dulce como la miel que compraban en casa, en las masías de alrededor. Recuerdos de infancia en tarros de cristal que reflejan la luz del sol en el ámbar contenido.
Precioso, Fernando.
Besos con sabor a miel.

Marisa Peña dijo...

Me he sentido como una niña chupando la cuchara y rebañando el tarro de mi madre...ay.besos poeta

Marcos Callau dijo...

Un poema muy dulce, Fernando. Aquí este zaragozano ha sido siempre poco asiduo a la miel pero recuerdo que i bisabuela me aconsejaba tomar miel de romero. Es la que prefiero.

Fernando dijo...

Isolda, amiga, gracias por tu comentario. Sé que me has localizado en esta entrada gracias a mi amigo Rafael. Eres muy bienvenida y yo seré tu ferviente lector. Un cordial saludo.

Fernando dijo...

Marisa, ¡quién pudiera ser niño!. Un cordial saludo.

Jorge Encinas Martínez dijo...

Tu miel sabe, huele y tiene una presencia... más dulce que la miel. Que la de verdad, digo.

Un abrazo

Fernando dijo...

Marcos, aigo: todo es cuestiópn de volver a empezar. Es una de las delicias de la vida. ¿Recuerdas mis Relatos del Guadarrama?. El señor Emilio daba uns tostadas maravillosas con aceite virgen y miel. ¡Pruébalas!. Un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

Jorge, amigo: qué entrada más simple he escrito, ¿verdad? A veces me pasa por la mente hacer estas tonterías. Un fuerte abrazo.

Terly dijo...

Siempre pense que se trataba de "sol" enfrascado, ahora estoy convencido.
Un abrazo, poeta.

Amando Carabias María dijo...

Cada café que tomo en casa suelo endulzarlo con miel. Me encanta, me apasiona. Y como sucede con tantas cosas humanas (vino, queso, aceite, poesía, perfumería, pintura, música, narrativa, blog...) es un mundo casi infinito.
Por ejemplo, acabo de escribir 'endulzarlo'... No toda la miel endulza o endulza del mismo modo. Ahora mismo estoy acabando un tarro que procede de Taramundi, Asturias, y tiene al fondo del paladar un tono amargo que me encanta y le va muy bien al café.
El poema, tan sencillo como la propia miel.

Rayuela dijo...

delicioso aroma antiguo, tan bien escrito que lo siento en mi boca.

un beso*

Fernando dijo...

Terly, amigo, buenísima metáfora. Efectivamente, la miel es algo maravilloso que nos endulza la vida y nos conforta como, en cierto modo, lo hace el sol. Un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

Gracias, Amando, amigo, la miel, además, es un alimento que "alimenta" Un cordial saludo.

Fernando dijo...

¡Hola, querida Rayuela! me encanta la miel, como al mayor número de personas. Que tu nietecilla coma mucha miel, para ponerse grande y sana. Un saludo cordial.

Ángeles Hernández dijo...

-Sabor, dulce pero especial.
-Olor, antiguo y amado.
-Color, ambarino y translucido como la imagen del tarro de cristal transparente nos muestra.

La sencillez del texto es tan natural como el producto que alaba, como el sol, como el agua, como tantas cosas que siempre han estado con nosotros y que ( espero ) nunca desaparecerán.

Un abrazo también sencillo y natural, como lamiel y como tú mismo Á.

Fernando dijo...

Gracias, Angeles, amiga, compararme con la sencillez de la miel es el mejor elogio que me han hecho nunca. Un fuerte abrazo.

OZNA-OZNA dijo...

bellisima y dulce entrada nos regalas, un besin muy grande de esta asturiana.

Fernando dijo...

Gracias, OZNA-OZNA, me encanta eso del besín.¡Cómo me gusta Asturias! Tengo muchos amigos en esa maravillosa tierra, Te considero ya como una amiga más. Un saludo cordial.

carmensabes dijo...

Me encanta la sencillez de esta entrada repleta de exquitos matices, tan dulces, tan poéticos.

Fernando dijo...

Gracias Carmensabes, por tu comentario. De vez en cuando hay que escribir algo sencillo, sin pretensiones. A lo mejor me he pasado... Un cordial saludo.

Pluma Roja dijo...

Bello, muy bello poema.

Dejo un fuerte abrazo y un saludo cordial.

Hasta pronto.

Rafael Mulero Valenzuela dijo...

Querido amigo y poeta: en tan dulce noche como esta que nos brindas espero que a partir de ahora hagas valer toda tu poderosa influencia para que el Café de las Sorpresas nos ponga los vinos con miel y queso.
Muy bonita.
Un abrazo

Una mujer dijo...

Feliz 2011 Fernando, me alegra enormemente visitar de nuevo su blog.

Saludos.
Una mujer

Fernando dijo...

Pluma Roja, te saludo con cariño. Siempre me recuerdas a mis días maravillosos en tu país. Un saludo cordial.

Fernando dijo...

Tu deseo se cumplirá con creces. amigo Rafael, pediremos queso en grandes cantidades y luego dejaremos que nos invite el apuntador. Un abrazo.

Fernando dijo...

¡Una mujer! He sido recompensado al ver que me lees de nuevo. ¿Ha sido la miel el cebo indicado? ¿Cómo van las oosas en tu vida? Te recuerdo de cuando coincidíamos con Andrés González Denis, Un saludo muy entralable y muchas graas por haber entrado en mi blog. Un fuerte abrazo.

Juanjo Almeda dijo...

Recuerdo amigo poeta esas tostadas con miel y aceite de oliva. Hace poco probé un aceite de la tierra de Puente Genil, en Córdoba. Su color es de un verde turbio e intenso y su sabor tan puro y afrutado como su aspecto. Cuando tenga oportunidad, me haré de unos litros y estaré encantado de llevarte alguno cuando vayamos al encuentro de Granada, así, podrás mezclarlo con esa miel de aroma antiguo y amado. Por cierto, tengo que probar esa mezcla.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Será estupendo encontrarnos en Granada. Nos reasarciremos del vino de Málaga UN FUERTE ABRAZO.

Jesús Arroyo dijo...

Endulzan tus poemas tanto como la miel. La miel para el gusto, tus versos para el resto de los sentidos.
Abrazote.

Fernando dijo...

Jesús, amigo y poeta: más que un poema esto es una meditación. Te sugiero lo mismo todos los días a la hora del desayuno. Un fuerte abrazo.

Victoriana Díaz dijo...

Con miel en los labios comenzamos muy bien el año Fernando. Nada mejor que lo autentico para deleitarnos.
Seguro que en tu tierra habrá muy buena miel.
Mi abrazo

Fernando dijo...

Victoriana, amiga, tus comentarios son todavía más dulces que la miel Gracias. Un cordial saludo.

Dani Clemente dijo...

Voy a untar el dedo en el tarro ahora mismo!

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Es un aroma tan antiguo que es el único alimento que no se daña al pasar los milenios, miel encontrada en las tumbas de los faraones, aun servían, como el día que la pusieron ahí.

Néctar de los dioses.

Saludos

Fernando dijo...

Dani, amigo:¡Así se hace! Un abrazo.

Fernando dijo...

Roy, amigo: así es. La miel permanece y es un néctar de dioses. Después de todos vuestros comentarios estoy pensando en instalar unas colmenas en mi jardín. Un abrazo.

Antorelo dijo...

Fernando, después de leer tu entrada, la boca se ma ha llenado de dulzor.
Un abrazo

Fernando dijo...

Gracias por tu comentario, amigo Antorelo.Qué dulce es la miel ¿verdad? Un fuerte abrazo y gracias por tu comentario.