domingo, 29 de abril de 2012

Desde mi ciudad análoga.



A mi querido hermano Francisco Javier, que viajó hacia su ciudad análoga el pasado dos de abril de 2012,
en recuerdo de nuestras últimas y maravillosas conversaciones sobre su tesis doctoral de arquitecto.

Desde mi ciudad análoga.

Si pienso que mi vida es una historia
de objetos, cosas vistas con afecto,
que sirven a mi ser, a mi memoria
como base eficaz de mi proyecto,
de asociaciones y correspondencias,
arquitecturas y transposiciones
que van elaborando mis esencias
con analógicas comparaciones,
creando suficientes resonancias
dentro de mi mente investigadora,
habré quizás hallado las sustancias
que permitan la paz que perdí otrora,
e iré creando mi ciudad análoga
mi propósito personal de vida,
como escribiendo una sencilla égloga
sin palabras y sin alternativa,
describiendo las cosas deseadas,
compartiendo las autobiografías,
con las personas más disparatadas
de mi comunidad de geografías.
Y así llegar al enrarecimiento
que los ancestros griegos plantearan,
listo mi corazón para el momento
de compartir la paz que dibujaran.

4 comentarios:

Isolda dijo...

Bello homenaje a tu hermano. Compartes recuerdos y propósitos que siempre lo fueron: compartir las autobiografías con las personas más disparatadas.
Hoy has compartido con todos un precioso recuerdo de tu hermano.
Besos cariñosos.

Fernando dijo...

Gracias, Isolda por tu bello comentario. Te veo en todas partes, en facebook, en reuniones, en poemas. Estás muy activa. Te felicito y me felicito porque así no te pierdo de vista. Un beso.

Francisca Quintana Vega dijo...

Poemas donde el espíritu, en su madurez,se muestra capacitado para analizar un sentimiento tan escurridizo y misterioso como el amor.
Aún así, creo que seguirá siendo el eterno insondable y misterioso sentimiento que el ser humano desea por encima de todo, a pesar de que, a veces, haga sufrir o nos demuestre eso...su incertidumbre.
Sus sonetos son estupendo. Un saludo y gracias.

Fernando dijo...

Francisca Quintana: muchas gracias por su comentario y por su estímulo hacia mis sonetos. Un sicero respeto hacia su opinión. Cordial saludo, de su amigo Fernando.