domingo, 16 de noviembre de 2014

A Frank Rufino (poeta de Costa Rica)



Frank, amigo, ¿no oyes
la resonancia
de las campanas detenidas
cuando tus versos,
saetas  centelleantes,
reverberan al pasar junto a ellas
incendiados por
tu fuego interior?
Tu transmutación acelerada
no se compadece con tu ciudad
desconocida y calma.
Tus versos son notas arrancadas
de lo profundo de ti,
sonar de tu íntimo  campanario,
expresión de tu contención y reserva,
que suenan más allá
de las colinas de Tilarán,
y empujados por tu fuerte viento,
atravesando el océano,
repican en mis montañas madrileñas
aportándome resonancias nuevas,
deshaciendo mi personal borrasca.
Frank, poeta,  el abismo no existe,
los cuervos huyeron  ante tu fortaleza,
y remontaste el vuelo,
con tu furia de siempre,
haciéndome llegar tu palabra,
definitivamente
palabra de hombre y de poeta.

4 comentarios:

Sede Miuqse dijo...

Gracias por este bello poema para nuestro amigo franK Rufino.

Los cuervos huyeron...

Besos y amor
je

Fernando dijo...

Querida amiga: sé lo mucho que te admira Frank Rufino y he leído mucha correspondencia poética entre tú y él. Llegué a pensar qjue podría venir a vivir a España y montar un restaurante en Andalucía, pero parece ser que las cosas no le salieron demasiado bien con sus hermanas y fracasó ese proyecto. Frank es un gran poeta y me gusta como escribe. Quizás influya demasiado en él la bebida. Pero ya sabes, también tenía esa costumbre Claudio Rodríguez y hay que ver cómo escribió. Y tantos célebres escritores.He llegado a pensar que yo debería haberme emborrachado desde que empecé a escrinir y lo hubiese hecho bastante mejor. Claro que todavía estoy a tiempo, tengo la edad ideal para empezar....

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Poeta, amigo, Fernando:

Qué gran poema has escrito dedicado a otro Poeta; en tu verso queda claro, como una radiografía, el talante del Poeta Frank Rufino.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Gustavo, amigo y admirado poeta. me ha gustado siempre la poesía de Frank. Me hubiese gustado visitarle en Costa Rica y estuve a punto de hacerlo, pero las cosas de siempre me lo impidieron. Un fuerte abrazo.