domingo, 2 de noviembre de 2014

El arte por el arte de Santiago Rusiñol.



El arte por el arte de Santiago Rusiñol.

Hablar de Rusiñol y su pintura
es hablar de su amor por la belleza,
su afán de sencillez, su gentileza,
y su interés por la literatura.

El Cau Ferrat, espléndida factura
de sus lienzos, exentos de tristeza,
de su genialidad y su destreza
en el diseño de la imagen pura.

Els Quatre Gats, donde sus tertulianos,
hablaban de la vida y la morfina
acabando al final formando parte

de círculos sociales y mundanos
para aplicar su propia medicina,
la receta del “arte por el arte”.



10 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Genial la obra con que acompañas hoy tus versos. Ojalá pudiéramos disfrutar de tertulias como la de Els Quatre Gats, en la actualidad. Pero mucho me temo que la gente ya no sabe o no quiere o no tiene tiempo de conversar. Abrazos poeta.

Fernando dijo...

Marcos, gracias por tu comentario. La verdad es que hubiese dado cualquier cosa por visitar el cuadro del Tandem de Ramón Casas y disfrutar viendo las obras de todos sus compañeros en esa maravillosa videa que tuvieron, en especial las pinturas de Rusiñol. ¡Cómo vivieron el tema de la morfina! Escribí un soneto sobre este tema en base a un lienzo de Rusiñol...En fin, son tantas las cosas que he leído sobre estos maravillosos catalanes (y españoles, claro) que pienso que no ha sido divulgada su obra como es debido. Un saludo.

Juan Pan dijo...

Muy bonito soneto, y precioas pintura lo acompaña. Ahora se está poniendo de moda esto de las tertulias literaria. Por todas partes en Internet me envían invitaciones que obviamente no puedo aceptar,por la distancia.Pero sí acudo u viernes de cada mes a la Tertulia de la Amistad, en Cádiz, a 25kms, y lo pasamos genial. Un abrazo, amigo Fernando.

Fernando dijo...

Juan, amigo, procura no dejar de asistir a esa tertulia que, por lo que me cuentas, debe ser muy interesante. Es muy necesario compartir nuestras ideas comn los demás. Yo, por desgracia, no puedo asistir a las tertulias fuera de mi pueblo, porque tengo que cuidar mucho de mi esposa, que tuvo unj peligroso ictus, pero he decidido seguir publicando poesías en nuestro blog y así me siento más acompañado por los amigos de siempre. Un abrazo.

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Estimado Poeta y amigo:

Has escrito un extraordinario soneto que honra a un gran artista cuya obra tiene mucha influencia de los impresionistas; Els Quatre Gats, ese estupendo lugar de tertulias que Santiago solía frecuentar, al leerlo en tu soneto, me ha remitido a dos estupendos cafetines, el uno en la Plaza Wenceslao en Praga, el Café Europa y el otro en Buenos Aires, el café Tortoni que es el más tradicional ubicado en la Avenida Mayo y que sigue funcionado como un centro de cultura tal como lo era mucho antes en la época de la peña literaria a cuya cabeza estuvo el pintor argentino Benito Quinquela Martín; El gran Jorge Luis Bórges solía tertuliar en este café y cuando estuve en Buenos Aires tuve la oportunidad de tomar un café expresso en el Tortoni y apreciar su estupenda decoración y su aire especial de centro de tertulias. Se que Ignacio Rusiñol estuvo en Argentina, en Córdoba y en Rosario, siempre en conexión con su mundo cultural. Una pintura que más me gusta de este artista catalán es la conocida como "Carrer de Rouen" por el manejo estupendo que el artista hace de la perspectiva y el color. ¿Por qué será, querido Maestro, que Montmartre tiene un hechizo que a los poetas, pintores y bohemios nos atrapa ?
Maestro, no alcancé a comentar (vas tan rápido) sobre tu poema escrito en versos alejandrinos y que me remitió a mis primeros años de estudiante de bachillerato en Colombia; debo decirte que siempre me impresionas por tu gran conocimiento y habilidad para la poesía!
Querido Fernando, recibe un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

Querido amigo y poeta Gustavo: Es maravilloso tener un comentarista como tú en el blog. Como eres una persona bien nacida y mejor educada, es un placer que leas mis referencias a arte pictórico, que ha sido siempre una de mis debilidades. Me hablas de Buenos Aires y de Quinquela, el fabuloso pintor del Boca. Recorrí como un loco todos sus lugares del puerto, soñé en EL Caminito y estuve en su café de tertulias. Cuanto echo de menos no haber podido en toda mi vida asistir a las teretulias de nuestro Café Gijón en Madrid y a tantos lugares mágicos en que poetas, pintores, escritores y artistas se reunían para comunicar y aprender. En fin, voy muy deprisa publicando porque la vida se me acorta. Ya no soy el de antes, pero quiero disfrutar ahora de esta pequeña tertulia que hacemos a través de nuestos comentarios. Mi hijo Fernando (el que vive en Usa) est´empeñado en invitarme a visitarte a Suecia, pero no puedo dejar a mi mujer en ningún momento. Me basta con leer tus comentarios y gozar de estos momentos amigos y literarios que son lo mejor que Dios me está regalando. Un fuerte abrazo.

Marisa dijo...

El arte de Rusiñol
y tu arte con los versos
hoy se dan la mano.

Un fuerte abrazo maestro.

Fernando dijo...

Marisa, gracias por tu expresividad tan cariñosa. Si has leído mi repuesta al comentario de Gustavo, sería muy bonito hacer una especie de tertulia entre los que seguimos el blog y comentarnos lo que vivimos y escribimos con toda la amistad y profundidad artística necesaria. Aparte de comentar nuestras entradas, sería estupendo comunicarnos las noticias cercanas a cada uno de nosotros y debatirlas. Estoy pensando en hablar antes de cada poema y explicar cómo lo he hecho y tratar de viajar juntos dentro de su esquema. ¿te parece bien? Todos deberíamos comu nicarnos estos sentimientos, que a veces son tan personales que resulta difícil apreciarlos con una ligera lecura del poema.

Marisa dijo...

Me parece bien la idea,
colaboraré en la medida de lo que pueda ya que con vosotros seguiré aprendiendo.

Un abrazo muy grande.

Fernando dijo...

Marisa, por favor, colabora con nosotros y danos tu oportunidad para poder comunicarnos. <es una pena qyue nuestro blog se esté saturando de comentarios e ideologías políticas. Yo siempre creí que este blog se estaba salvando de esas intervenciones, por creo que no podemos evitarlas, por lo que tenemos que reducirnos y resignarnos a tratar de mantener nuestra vocacióm poética entre nosotros.