viernes, 23 de noviembre de 2012

A una muñeca.




Es una muñequita de ojos azules y cabellos dorados,

una corza blanca que brinca sobre la nieve,

un hada que tiene una varita mágica.

Cuando me golpea con su varita

el ratón se convierte en caballo

y la calabaza en un coupé.

Es y no es, está y no está;

cuando suena el reloj, ding-dong, se desvanece

y sólo queda de ella

un aroma de rosas y alhelíes.

Sus pies son de charol y sus labios de terciopelo,

habla con los ojos y dice sí-no-sí-no,

y cuando se mueve suena un frú-frú

de faldas y enaguas.

Es una porcelana blanca con dibujos dorados,

una gaviota que sobrevuela el mar.

Cuando se convierte en ola marina

rompe el acantilado,

lo convierte en arena y lo mete en un reloj.

Cuando se acaba la arena se desvanece en un tris-tras,

quedando sólo de ella

un aroma de algas y profundidades marinas.

Es un hada mágica, de nácar transparente,

que se ha metido dentro de mi corazón

y me golpea con su varita mágica

acelerando sus latidos, tic-tac-tic-tac

las 24 horas de mi largo día.


10 comentarios:

Maria Sanguesa dijo...

Precioso este poema lleno de magia y de suave ternura, me encanta. Un abrazo, querido y admirado poeta.

Fernando dijo...

Gracias, maría, querida amiga: Es un poema que sale de vez en cuando de nuestros antiguos tiempos. Un abrazo.

Juan Risueño dijo...

Hada buena ésta que da ánimo, viste de magia la rutina del día a día. Un abrazo Fernando

Fernando dijo...

¿Parece venir de un cuento, verdad, Juan? ¿Hay muchas por tu tierra? Un abrazo.

Juan Risueño dijo...

No tantas como debieran, amigo Fernando, jeje, su toque de fantasía algo paliaría la realidad que nos agobia...

Antorelo dijo...

Hermoso poema lleno de magia, fantasía y bellísimos recursos estilísticos. Amigo Fernando, últimamente he estado alejado del mundo bloguero y no te he visitado las veces que me gustaría.
Un abrazo

Fernando dijo...

Antorelo, amigo, profesor: muchas gracias por tu comentario que me alienta mucho.
Es muy gratificante saber que algo de lo que escribo pueda gustarle a una persona como tú. Un fuerte abrazo.

silvia zappia dijo...

delicioso, fernando.
en los tiempos que corren, podríamos acusarte de machista con estos versos

Sus pies son de charol y sus labios de terciopelo,

habla con los ojos y dice sí-no-sí-no,

y cuando se mueve suena un frú-frú

de faldas y enaguas.

pero es delicioso, querido poeta.

abrazo*

Fernando dijo...

Silvia, amiga: estoy hablando de una muñeca, claro. ¿Crees de verdad que pensar así de una posible joven puede ser considerado machismo? Un beso.

. dijo...

Bello poema lleno de onomatopeyas, magia y poesía.

Un fuerte abrazo, querido amigo.