miércoles, 29 de octubre de 2014

La pintura de mi atardecer.





La pintura de mi atardecer.

La desnudez de un árbol, la neblina
del invierno en la que se esconde el río,
la extensa soledad, el denso frío,
la luz del sol rompiendo en la colina.

¿Cuándo empezó el pintor, cuándo termina
este difícil cuadro, un sombrío,
lábil atardecer, un desafío
que con su etérea sombra me conmina?

No critico el esbozo de este lienzo,
acepto lo que tenga que aceptar,
yo conozco mi edad y su premura.

Sé que a mi amado tiempo no lo venzo,
por eso estoy dispuesto a soportar
que al fin venga la noche a mi pintura.


6 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Puede que el pintor abandone su lugar para que llegue el poeta (un poeta como tú) y termine acertadamente el lienzo. Tu poema es más una bellísima pintura. Abrazos maestro.

Fernando dijo...

Marcos, amigo, poeta: con tus comentarios me vas a obligar a seguir escribiendo, y no me viene mal, porque ansío tener más momentos para seguir escribirendo. Un fuerte abrazo.

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Fernando, Poeta y amigo:

Estoy muy de acuerdo con el comentario de Marcos Callau y anoto que la foto que adorna tu bellísimo soneto es de una belleza hipnotizante.
Recibe un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

Un abrazo, amigo y pooeta Gustavo. Gracias por tu comentario. Llevo escritos seis sonetos seguidos este mes. No sé qué pasa, seguramente quiero sacar adelante por escrito todo el caudal de poesía que llevo dentro. El problema es que, al escribir con tanta rapidez, me veré obligado a hacer lo que hacía Juan Ramón, repasar sin dudarlo todo lo escrito y corregir si fuera necesario. Como siempre digo en mis poemas, lo importante es el fondo que deseamos transmitir. Eso es lo complicado,¿verdad? Un abrazo.

Sede Miuqse dijo...

La vida y la muerte van unidas de la mano.Como principio y fin. Quizás la muerte este viva y no sea necesario esperarla. Seguro que estamos en el lugar que nos corresponde en cada momento

Besos y amor
je

Fernando dijo...

Querida amiga. sobre la vida acabo de recibir un maravilloso regalo. Mi gran amiga Elvira Daudet me ha enviado a mi casa su Antología Poética de su obra (1959-2012)con una dedicatoria preciosa a su "Maestro y amigo entrañable". No pude ir al acto de su presentación, por la enfermedad de mi esposa y me compensa con su maravilloso regalo. Cosas como ésta que te cuento, nos hace pensar más en la vida que en la muerte. Todavía existen personas de tal humanidad, Un saludo afectuoso.