martes, 25 de noviembre de 2014
La lavandera. (Toulouse Lautrec)
La lavandera.
¿Es del anochecer o de la aurora
esa luz que dibuja tu postura
y perfila la grácil compostura
que envuelve tu figura y enamora?
Una mirada honda, soñadora,
plena de reflexión y de hermosura,
la máxima expresión de la pintura
en tu mano que sobre el plinto aflora.
La vida existe fuera de tu entorno
y puede que haya un sitio que te espera
para acoger tu sueño y tu esperanza
el lienzo hará posible tu retorno
desde tu realidad de lavandera.
hasta el espacio que tu anhelo alcanza.
Al cuadro “La lavandera” de Henry de Toulouse Lautrec
jueves, 20 de noviembre de 2014
Perfil de una mujer.
Perfil de una mujer.
Un
vaivén tentador, alucinante,
un
paso leve, gentil, delicado,
la
fragancia de un cuerpo imaginado
por
un pintor de mente delirante.
Hermosa,
grácil, diosa enajenante,
tu
cuerpo graciosamente dibujado
escapa
fugazmente de mi lado
sin
definir apenas su semblante.
Maniquí de pintores de bohemia
cómplice
de ternuras y de besos
modelo
de las noches y alboradas,
quiero
salvar la prisa que te apremia
hacedora
de sueños y embelesos
y
presa mantenerte en mis almohadas.
A un cuadro de Henry de Toulouse Lautrec.
domingo, 16 de noviembre de 2014
A Frank Rufino (poeta de Costa Rica)
Frank, amigo, ¿no oyes
la resonancia
de las campanas detenidas
cuando tus versos,
saetas
centelleantes,
reverberan al pasar junto a ellas
incendiados por
tu fuego interior?
Tu transmutación acelerada
no se compadece con tu ciudad
desconocida y calma.
Tus versos son notas arrancadas
de lo profundo de ti,
sonar de tu íntimo
campanario,
expresión de tu contención y reserva,
que suenan más allá
de las colinas de Tilarán,
y empujados por tu fuerte viento,
atravesando el océano,
repican en mis montañas madrileñas
aportándome resonancias nuevas,
deshaciendo mi personal borrasca.
Frank, poeta,
el abismo no existe,
los cuervos huyeron
ante tu fortaleza,
y remontaste el vuelo,
con tu furia de siempre,
haciéndome llegar tu palabra,
definitivamente
palabra de hombre y de poeta.
martes, 11 de noviembre de 2014
Entelequia.
No tener,
no haber sido,
arropado en cunas que no existieron
dentro de mí.
y llegar a ser
saliendo de la nada
que no es.
Solo existo
dibujado en mi fantasía,
mecido en la evanescencia
de ángeles,
arcángeles,
dioses caidos
y renacidos
que no son.
No tener,
ni ser,
ni soñar,
perdido,
angustiado,difuminado,
reflejado en la nada que no es.
La oscuridad - negro rejón de muerte -
sobre mis ojos ciegos,
sin poder ver la luz
que acune la vida
de mi ser.
El ser y la nada
entreverados en el sueño vital
de mi búsqueda,
sin orgasmos,
cunas, ángeles
o monstruos,
sin generar realidades o ensueños,
porque nada nace
ni es.
Quizás un rayo cósmico,
escapado de una masa vacía
de esa nada soñada,
pueda crear
en mí,
la sensación de
nacer y vivir
para, como entelequia,
ser.
sábado, 8 de noviembre de 2014
Soneto del poeta macanudo.
Soneto del poeta macanudo.
No he sido nunca hombre petacudo,
ni chabacán, ni cuja, soy
soltero,
me porto siempre como un
caballero,
creo que soy un tío
macanudo.
Detesto el macaneo, soy
pistudo,
muy bragado y gañán, mas no
matrero,
no me sujeta ningún
bramadero,
y tengo un paila porque soy
manudo.
No soy mandadito, papo ni
maje,
ni hecho porra estaré para el trabajo,
venir de Honduras da
categoría.
ser badulaque no es mi
mensaje,
perjudica a mi patria, y no rebajo
el hondo sabor de mi
poesía.
Modismos hondureños:
Petacudo: Panzón o barrigón.
Chabacán: Bromista.
Cuja: Gordo.
Macanudo: Excelente, estupendo.
Macaneo: Riña.
Pistudo: Adinerado.
Bragado: Enérgico, arrojado.
Gañán: Fuerte, pendenciero.
Matrero: Traidor, solapado, astuto.
Bramadero: Poste para atar al ganado bravo.
Paila:
Automóvil tipo pick-up.
Manudo: Que acaba de aprender a conducir.
Mandadito: Dócil.
Papo: Tonto.
Maje: Bobo.
Hecho porra: cansado, desalentado.
Badulaque: Medianía.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
DESDE MASADA
Perdida en el desierto de Judea durante casi dos mil años Masada fue la
fortaleza donde se refugió la secta judía de los zelotes luego de su fallida
rebelión contra los romanos en el siglo I. En esa histórica colina cerca de mil
hombres, mujeres y niños, asediados por el Imperio, eligieron matarse unos a
otros antes de caer en manos de sus enemigos. Eleazar Ben Yair reunió a sus
lugartenientes en el palacio occidental de la fortaleza de Masada y pronunció un
célebre discurso proponiendo un sorteo para que un grupo de diez elegidos les
diera muerte a todos los demás. La obsesión era evitar caer con vida en manos
de los romanos y al mismo tiempo evitar el suicidio, mal considerado por las
leyes sagradas. Así se hizo . Cada hombre mató a su familia y el último elegido
prendió fuego al último recinto y se atravesó el pecho con una espada. Los
romanos. mandados por el cónsul Sila, tardaron siete meses en construir una
rampa, llegar a las murallas y abatirlas con un ariete. En el poema siguiente intenté describir los
sentimientos de unos de sus habitantes ante la situación. La palabra amén de este poema que escribí no
lleva acento porque es una palabra hebrea.
Desde Masada.
El tránsito es difícil,
Shimeon. mano amiga,
no tiembles,
yo te elegí entre todos
como mi ángel final;
ya sabes,
quiero un collar de rubíes en mi
garganta
una saeta de amor
que atraviese mi corazón de fiel
zelote
y un salmo que acompañe
al estertor final de mis entrañas.
Luego descansa tú,
mi elegido ángel final
y ven junto a mí
a recibir el honor de nuestra decisión.
Eleazar, compañeros,
cuando el romano entre en nuestra
masada
quiero ofrecer mi cuerpo desarmado,
mi mujer y mis hijos yacientes
junto a mí,
bañados en el néctar de sus
cuerpos,
el sudario empapado de fértiles
promesas,
y sus corazones quietos
en el silencio de nuestra alcoba.
Shmael, buen amigo,
¿iremos a la sinagoga después del
baño?
¿trajiste los dátiles dulces rutab
que te encargué para mis hijos?
Si el enemigo devastador alcanza
nuestras murallas
los dejaremos esparcidos sobre el suelo
porque nosotros no tenemos hambre,
sólo tenemos valor y orgullo de
zelotes
y nuestra muerte es nuestra gloria
que nos hará sobrevivir
por los siglos de los siglos.
Amen.
martes, 4 de noviembre de 2014
Amor de adolescentes.
Mola mazo y renta
mucho el pisto.
No te ralles, piba,
me mola mazo
que te meta las
fichas un careto
y me la suda aún más
que sea muy jeto;
a mí lo que me renta es, de tu brazo,
una birra rularnos en
mi keli
y mofar con el pisto que me cuentas,
que eso ya no es un cuento,
es una peli.
Me mola y voy de
guay contigo, piba,
y me renta mucho más
que no te ralles
creyendo que la
envidia me enajena,
yo seré un folleti de
abajo arriba
si paseas conmigo
por las calles
y metes fichas con
tu pibe, nena.
(Tuve la suerte de que me dejaran unos adolescentes pasar un rato divertido con ellos. Quise recordar ese momento y el lenguaje por ellos empleado).
domingo, 2 de noviembre de 2014
El arte por el arte de Santiago Rusiñol.
El arte por el arte de Santiago Rusiñol.
Hablar de Rusiñol y su pintura
es hablar de su amor por la belleza,
su afán de sencillez, su gentileza,
y su interés por la literatura.
El Cau Ferrat, espléndida factura
de sus lienzos, exentos de tristeza,
de su genialidad y su destreza
en el diseño de la imagen pura.
Els Quatre Gats, donde sus tertulianos,
hablaban de la vida y la morfina
acabando al final formando parte
de círculos sociales y mundanos
para aplicar su propia medicina,
la receta del “arte por el arte”.
viernes, 31 de octubre de 2014
A un árbol desnudo.

A un árbol
desnudo.
Soy como un árbol,
pierdo mi corteza,
y me quedo desnudo
en el invierno,
mantengo la savia en
mi fondo interno
porque quiero salvar
mi fortaleza.
No soy el santurrón
que canta y reza
para evitar la
angustia del averno,
calladamente
escribo en el cuaderno
poemas sobre mi
naturaleza.
Por eso en este
invierno de mi vida,
rechazo todo aquello
que me sobra,
los amigos
inciertos, la basura,
el odio, el desamor,
la desmedida
pasión que tuve
siempre por mi obra,
y escribo de la
vida y su locura.
,
jueves, 30 de octubre de 2014
Densidades.
Este largo poema lo escribí en versos alejandrinos (14 sílabas). Si tú,
lector, eres amante de la poesía profunda, decídete a leerlo. Si lo
lees, te agradecería me hicieras un comentario sincero, profundizando en
mi pensamiento.
Densidades.
Densidades.
Hoy pulvericé un terrón de tierra lentamente,
y la blanda arena se deshizo entre mis dedos,
transmitiéndome un efluvio de años milenarios,
percibiendo vestigios de creación de mi vida
en el montón de tierra disuelto entre mis manos.
En ese polvo cósmico estaba mi retrato,
mi figura, mi frente, mis ojos, mi cabeza,
diseñado claramente y ahora reencontrado
en esos polvorientos terrones de mi tierra,
emblemáticos de un mundo que ha sido compactado
por las fuerzas ignotas de la naturaleza.
Estaba plenamente impregnada mi sustancia,
disuelta entre mis dedos, y no supe qué hacer,
me emocionó distinguir mi cara en el retrato,
besé la arena, lloré con ansia y desconsuelo,
apretándola estremecidamente entre mis manos,
me tumbé de espaldas con los brazos extendidos,
con los ojos abiertos y ofrecí mi persona
al misterio de la conjunción universal,
De modo que era verdad, que estoy hecho de tierra,
y he sido concebido por el fuego y el agua,
dibujado por espasmos telúricos y sismos,
moldeado en la arena, formada mi sustancia
con tierra de
otros cuerpos amados y vividos
en la plenitud de su existencia temporal,
¿soy un montón de tierra convertido en arena,
un reflejo fugaz de la luz universal?
No sé entonces por qué estoy subiendo al suburbano
para ver a toda prisa la Quinta Avenida
y admirar el Art Decó
¿puede que tal distancia
aleje tanto a la realidad de mi sustancia?
el ruido de los trenes, los frenos chirriantes,
esa chica que me mira pero no me ve,
¿seré tan viejo ahora como cuando nací?
¿ está mi retrato en la arena desdibujado?
Ya no recuerdo mis rasgos, puede que no existan,
borrados por el aire, por el agua y el fuego,
elementos puros que a todos nos han creado
y que la modernidad, de pronto, ha destruido,
recuperar la arena blanda para esculpirla,
y rehacer mi frente, mi cabeza, mi figura,
es un imperativo, es algo imprescindible
para ser yo el mismo y no traicionar al mundo
de esos antepasados que han creado mi esencia,
y que hoy día se encuentran perdidos y olvidados
en este mundo del Art
Decó tan modernista,
en esta revolución de principios e ideas,
en este maremágnum de modernas tendencias,
oscuro amasijo de espurios amores nuevos,
alejados de la densidad de mi sustancia.
Mi vida parece que ha cambiado en este entorno,
mi retrato se ha perdido y no quiere aparecer,
será cuestión de buscarlo y tenerlo presente,
no me importa recibir lo nuevo, lo moderno,
si se suma a mi esencia nacida y conformada
por los genes seculares de antiguos ancestros,
partir de lo viejo para hallar en lo moderno
las nuevas fórmulas, las palabras generosas
que actualicen mi manera de pensar y amar,
para que esa chica del suburbano me vea
cuando me mire, y nos sintamos tan unidos
que la distancia
y la realidad se confundan.
¿sonrió levemente? no sé, quizás pensara
que yo existía y nos habíamos amado
en algún momento evolutivo de nuestro ser,
la memoria y el amor a veces se confunden
cuando tenemos necesidad de ser amados
y un suburbano puede servirnos como causa
de una conexión
inocente y desesperada.
Bella entre las bellas nació esa mujer amada,
tan lejos pero siempre recordando su esencia,
una ligera mirada
sin ninguna causa,
un seísmo nuevo removiendo mis entrañas
sumándose a mis viejos y siderales sueños.
Y tú, ¿quién eres, ese
retrato, blanda arena,
por qué sumidero ha desaparecido entonces?
los viejos tics ya han sido ahora reemplazados
por la falta de sustancia de esta algarabía
y te encuentras desvalido frente al nuevo mundo
que, en torno a ti, te envuelve y después de fascinarte
te sumerge en el ruido, absorbe tu palabra,
y ni pensar te deja en la historia de tus años.
Pronuncias amor, esperanza, vida, e intentas
diseñar de nuevo la figura que perdiste,
al percibir la huella de una extraña mirada,
pero quedas en silencio al abrirse las puertas
y encontrarte vacío, sin ella en la parada.
miércoles, 29 de octubre de 2014
La pintura de mi atardecer.
La pintura de mi
atardecer.
La desnudez de un
árbol, la neblina
del invierno en la
que se esconde el río,
la extensa soledad,
el denso frío,
la luz del sol rompiendo
en la colina.
¿Cuándo empezó el
pintor, cuándo termina
este difícil cuadro,
un sombrío,
lábil atardecer, un
desafío
que con su etérea
sombra me conmina?
No critico el esbozo
de este lienzo,
acepto lo que tenga
que aceptar,
yo conozco mi edad y
su premura.
Sé que a mi amado
tiempo no lo venzo,
por eso estoy
dispuesto a soportar
que al fin venga la
noche a mi pintura.
martes, 28 de octubre de 2014
El realismo de Antonio López.
El realismo de Antonio López García.
Sus posibilidades personales
son el límite actual de su pintura,
no hay nada que se escape a la hermosura
de sus lienzos sencillos y reales,
la percepción cercana, los detalles,
el logro de la luz y la figura,
su esquematización, su arquitectura,
copia integral de casas y de calles.
Todo parece fácil y cercano
al salir del pincel esclarecido
por su visión certera y su agudeza,
nada se escapa de su fértil mano,
todo es paisaje puro concebido
en las horas de máxima belleza.
La muerte en mi poesía.
La muerte en mi poesía.
He pensado en la
muerte y he evitado
llamarla en mi poesía, mas no puedo
resistir su certeza y
tengo miedo
de que ella venga y
sea yo el llamado.
Para evitar que
llegue hasta mi lado
como poeta intento
hablar muy quedo,
eludir que descubra
mi remedo
y acabar para siempre
silenciado.
¡Mas, qué hacer! será
el inevitable
punto final de mi olvidada
historia,
imprevisible “tee”
de mi carrera.
Ese frágil momento insuperable
será el sueño que
guarde mi memoria
en el futuro mundo
que me espera.
/El grito. de Edvar Munch/
lunes, 27 de octubre de 2014
Mirando al mar.
La bahía de Santander.
Estoy pisando el puntal de Somo,
arena y agua, agua y arena,
hundiendo mis pies en su bellísimo espolón,
saludado por gaviotas argénteas
que se dirigen veloces
hacia la línea azul y verde
que dibuja el contorno de la bahía.
Rompe el indiano el horizonte,
deshaciendo la altura desde Peña Cabarga
para frustración de poetas y jándalos.
El verde de Pedreña consuela mi espíritu
hasta la Horadada donde el aire silba
y, en su furia intermitente,
hunde a veces barcos y esperanzas
desde su isla hasta los astilleros.
Allí, en el puntal, estoy descalzo
y me arrodillo en la arena
blanca y beis, beis y blanca,
inmerso en el recuerdo
y anonadado ante la belleza del presente,
como homenaje a la ciudad de mis sueños
que se ve en la distancia rodeada
de barcos, palmeras y tamarindos.
Te recuerdo entrando en el agua,
valiente, salpicada de gotas de mar,
mirándome de soslayo,
enardeciéndome con tu sonrisa clara
y tu cuerpo húmedo y armonioso..
No hay tiempo para recorrer La Magdalena,
subir al faro o seguir
el sendero de piedra de la costa
para observar las rompientes desde su altura.
El día es azul y manda el sol en el Sardinero,
playas de cuidada hechura, donde dejamos olvidados
nuestros mejores años.
Desde el médano, hundidos mis pies en el agua,
repaso nuestros instantes,
nuestros encuentros, nuestro amor permanente,
los paseos oliendo a yerba recién segada,
las rabas con vino blanco en Marucho,
las misas en los capuchinos,
los chipirones encebollados en el barrio pesquero,
los cafés con los amigos,
los conciertos de Narciso Yepes
en el claustro de la catedral,
nuestros paseos hasta la ciudad,
nuestra meditación
sentados en un banco con Gerardo Diego,
frente a su “clásica y romántica bahía”.
Nos sentimos unidos una vez más
llorando con Carreras en la Plaza Porticada,
alucinados ante la maestría de los jóvenes pianistas
en el concurso de Paloma O’shea,
enamorados siempre de la brisa húmeda del mar,
brisa salvadora, brisa nunca olvidada.
Allí tuvieron nuestros hijos su primera adolescencia,
salvados por la música, por los tamarindos,
absortos ante la biblioteca de Menéndez Pidal,
que a su misma edad había comenzado a construir
un rascacielos de la inteligencia.
No sé si mirarte con mis ojos de ahora
o con los de antaño,
te veo tan bella, tan inmutable, tan azul,
que debo ser yo el cambiado, el distinto,
porque tú permaneces,
siempre fiel a tu espacio, a tu agua, a tu mar.
sábado, 25 de octubre de 2014
El tándem de Ramón Casas
Su singular pasión por la pintura,
la armonía total de sus colores,
su interiorización, sus exteriores,
el dominio de la caricatura,
resaltan y confirman su figura,
como el líder genial de los pintores
de una generación en los albores
de una clara pasión por la aventura.
Señor de tertulias y pinceles,
discutidor moderno de teorías
esclarecido autor del arte nuevo
quisiera ser contado entre tus fieles
sintiéndote vivo en mis poesías,
para ser en el tándem tu relevo.
martes, 21 de octubre de 2014
La ráfaga de Turina.
De vez en cuando recuerdo que soy de origen andaluz y me tiembla el alma cuando escucho cierta música de mi tierra. Hice algún poema sobre nuestra música andaluza y recuerdo la obra de Turina con este antiguo soneto que escribí mientras la escuchaba.
A Ráfaga, de Turina
El trémolo en la noche, la crecida
del sonido del sur en barlovento,
la guitarra, la brisa, el aire, el viento,
la ráfaga en su origen prometida,
el singular punteo y su medida,
la enorme intensidad del movimiento,
la pasión andaluza del momento
la danza de los quiebros sostenida.
De repente, fusión de rasgueados,
la carrera veloz de pulsaciones,
el virtuosismo lacerante en frío,
y siempre en los acordes ya pausados,
tras el duro temblor de los bordones,
el silencio andaluz, tan hondo y mío.
,
A Ráfaga, de Turina
El trémolo en la noche, la crecida
del sonido del sur en barlovento,
la guitarra, la brisa, el aire, el viento,
la ráfaga en su origen prometida,
el singular punteo y su medida,
la enorme intensidad del movimiento,
la pasión andaluza del momento
la danza de los quiebros sostenida.
De repente, fusión de rasgueados,
la carrera veloz de pulsaciones,
el virtuosismo lacerante en frío,
y siempre en los acordes ya pausados,
tras el duro temblor de los bordones,
el silencio andaluz, tan hondo y mío.
,
lunes, 20 de octubre de 2014
La belleza y la verdad en mi vida.
La belleza y la
verdad en mi vida,
La belleza y la
verdad, en mi vida,
son las raíces de mi
pensamiento,
la savia es mi
poesía, no el talento,
mi palabra, la
gracia concebida.
Respetando la fuente
recibida,
siempre poetizo
aquello que yo siento,
si no gusta mi
verso, lo lamento,
modelaré la idea percibida.
Porque no sólo la
palabra manda,
lo importante es el
fondo del poema,
que fija nuestro rumbo y nos da
calma.
Allí es donde mi
hechizo se desmanda;
al no tener lugar la estratagema,
obvio la imagen y
desnudo mi alma.
La luz de tu mirada.
La luz de tu mirada.
Deslumbra la mirada
soñadora
de tus ojos abiertos a la
vida,
es azul su color y es
bienvenida
su clara lucidez
abrasadora,
tu corazón es justamente
ahora
una llama de amor
estremecida,
esa fuerza vital de
bienvenida
que abre mi alma con llama
cegadora.
No dejes de mirarme, vida
mía,
necesito esa luz de tus
caricias
que aclaren la
penumbra de mi tarde,
no dejes que se pierda mi
poesía
en soledades raras o
ficticias
mientras mi amor por ti se
enciende y arde.
domingo, 19 de octubre de 2014
Soneto al cardenal de
la Guajira.
Yo soy el cardenal
de la Guajira
muy largo de pluma y
pico acerado
pinto de rojo, bonete
afilado,
y no presumo cuando
se me admira.
Solo acoso a una
hembra si me tira
muy fino, soy de
garra descuidado,
y en el trato tal
vez apasionado
si existe la ocasión
y ella me mira.
Sobre mi sitio me
mantengo firme;
ni el viento, ni un
relámpago, ni el aire
pueden desalojarme
de mi rama.
Actuaré como los
hombres, sentirme
pronto a satisfacer
cualquier desaire
si una guajira
cardenal me llama.
sábado, 18 de octubre de 2014
El vuelo de Aurelio Artturo.
El vuelo de Aurelio Arturo.
No puedo imaginar que el tiempo trunque
tu esotérica vida meridiana,
poeta de la tierra colombiana,
forjador de poesías en tu yunque.
En tus sueños de pólenes y estrellas,
polvaredas de versos y canciones,
duendecillos de luz y de emociones,
creaste las metáforas más bellas,
la tierra, el aire, pájaros volando,
banderas guacamayas, resonancias
de mujeres de trenzas y de infancias,
aros de horizonte, lluvias danzando,
sueños y nubes, versos de memoria
de tu Colombia, siempre, haciendo historia.
viernes, 17 de octubre de 2014
A mi amigo y editor Rafael.
Mi gran amigo y editor de mis libros Rafael ha fallecido. Hemos sido amigos desde nuestra
juventud y hemos compartido trabajo y amistad durante muchos años. Ha editado e
impreso cinco de mis libros de modo absolutamente gratuito, haciendo con ellos
un trabajo de edición impecable. A él
dedico el siguiente soneto con verdadera tristeza y como expresión de mi admiración por él..
A mi amigo y editor Rafael Pérez Alonso
Sabe que siempre fuiste mensajero
de mis sueños poéticos, y sabe
que en nuestro etéreo mundo ya no cabe
un corazón tan grande y verdadero.
Mis libros son los tuyos y yo quiero
que por favor me dejes que te alabe,
lo que has hecho por mí que no lo acabe
tu viaje prematuro, compañero.
Mi poesía fue tinta, luz y fuego
en tus mágicas manos de editor,
agrietadas de verbos y oraciones.
Ninguno más que tú dominó el juego;
con papeles, imprentas y valor,
editaste mis sueños y emociones.
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