miércoles, 11 de febrero de 2009

Duque de Alba.



Este mensaje y firma de Jesús Aguirre, Duque de Alba, no está dirigido a mí, sino a José García Nieto que por aquel entonces había sido nombrado miembro de la Academia de la Lengua Española ( 1982 ). Pero si bien no dispongo de una firma como ésta, si tengo un vivo recuerdo personal de nuestra común relación. Todo empezó cuando, viviendo en París, yo buscaba la oportunidad de lograr contactos en la vida musical a mis hijos, que habían terminado la carrera de música y piano en el Conservatorio de Madrid. Fué una tarea muy complicada, pues una vez contactado el consejero cultural de la embajada en Francia por mi mujer, este señor la envió a hablar con el portero del edificio, que "estaba muy enterado del ambiente musical". Este episodio nos enfadó muchísimo. Un día, tomando un café en el Café de la Paix, mi mujer me dijo: Mira, el Duque de Alba está en el quiosco comprando un periódico. Salí veloz a su encuentro y le pregunté si era Jesús Aguirre, Duque de Alba. Me dijo que sí y estuvo muy cariñoso conmigo después de contarle mi objetivo. Acababan de nombrarle Director General de Música en Madrid y me ofreció que fuera a visitarle en uno de mis viajes a España y que le visitara diciendo que yo era su amigo de París. Así lo hice y un día me presenté en el Ministerio, que entonces estaba en el Paseo de la Castellana. Subí a su despacho y pregunté por él de tal manera a unas secretarias que estaban delante de su puerta. Le avisaron por teléfono y, al poco rato, se abre la puerta de su despacho y aparece Jesús Aguirre en camisa con tirantes y,levantando los brazos me recibió diciendo "pasa,pasa,querido amigo". Las secretarias observé que se rieron muchísimo. Jesús Aguirre me facilitó unos contactos con Barenboin y otros personajes del ambiente musical.La secretarias me deben todavía una explicación de sus risas, aunque me temo que se trataba de lo que yo ya intuía.


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